Al Fin del Mundo.
Comienza su Viaje.

Torres del Paine
es la imagen más asociada a la Patagonia. Las tres torres de granito que dan nombre al parque se elevan sobre lagos de color turquesa en condiciones que pueden transformarse de serenas a salvajes en una sola tarde. El parque abarca más de 180.000 hectáreas y contiene ecosistemas que van desde la estepa patagónica hasta los valles glaciares.

Puerto Natales
se encuentra a orillas del seno Última Esperanza y es la puerta de entrada a Torres del Paine. La ciudad ha pasado de ser un simple lugar de paso a un destino propio, con pequeños productores, restaurantes y vistas a las montañas circundantes. Quien se toma su tiempo encuentra aquí una Patagonia más tranquila, alejada de las rutas de trekking.

Mirador Serrano Glacier
se encuentra en el Parque Nacional Bernardo O'Higgins y se llega a él en barco a través del fiordo, pasando por el glaciar Balmaceda. El trayecto atraviesa una región remota de la Patagonia chilena donde se encuentran el hielo, el fiordo y el bosque. Al pie del glaciar, el recorrido termina con una breve caminata hasta el frente de hielo.

Perito Moreno
es el glaciar y el espectáculo natural más impactante de la región. Situado en el Parque Nacional Los Glaciares en Argentina, avanza sobre el Lago Argentino provocando desprendimientos regulares: bloques de hielo del tamaño de edificios se desprenden del frente y caen al agua. Es uno de los pocos glaciares del mundo que no está en retroceso, lo que otorga al lugar una cualidad de permanencia.
El viaje completo conecta estos lugares en una ruta entre Chile y Argentina, que va desde la ciudad junto al fiordo hasta los grandes glaciares y se vuelve más salvaje con cada kilómetro.
Ningún lugar reemplaza al otro. Juntos forman un paisaje que no se encuentra en ningún otro lugar del mundo.